Condiciones Oncológicas (Cáncer)
Existen más de cien tipos distintos de cáncer, y aproximadamente una de cada cuatro personas recibirá un diagnóstico en algún momento de su vida. Casi todos conocemos a alguien que lo ha enfrentado. El tratamiento suele implicar quimioterapia, radioterapia o ambas, y esas terapias traen consigo una carga importante de síntomas. La terapia con cannabinoides no cura el cáncer, y nunca se la vamos a presentar como tal. Lo que sí hace es ayudar a los pacientes a tolerar el tratamiento y a conservar su calidad de vida mientras lo atraviesan, y la evidencia que respalda ese papel es considerable.
Manejo de las Náuseas y el Vómito
Este es el uso mejor documentado de los cannabinoides en oncología. La quimioterapia eleva en sangre los niveles de un metabolito de la serotonina llamado ácido 5-hidroxiindolacético. Ese compuesto estimula los quimiorreceptores del cerebro, y esos quimiorreceptores desencadenan las náuseas y el vómito. Los cannabinoides parecen actuar reduciendo la actividad de esos quimiorreceptores, lo que disminuye tanto la frecuencia como la intensidad de los episodios eméticos.
La evidencia de respaldo se ha ido acumulando desde la década de 1980. Los ensayos han mostrado reducciones en el número de episodios eméticos y en la severidad de las náuseas en pacientes que reciben quimioterapia. También hay evidencia de que el cannabis en dosis bajas mejora el desempeño de los antieméticos convencionales en lugar de competir con ellos, lo que lo convierte en un complemento útil dentro de un protocolo ya establecido.
El beneficio no se limita a la quimioterapia. Estudios clínicos han encontrado que los cannabinoides también ayudan con las náuseas y el vómito asociados a la radioterapia y en el periodo posquirúrgico.
Pérdida de Apetito, Pérdida de Peso y Caquexia
Se ha demostrado que el THC estimula el apetito y frena el desgaste en pacientes con sida y en quienes presentan anorexia y caquexia por el cáncer y su tratamiento. Mantener el peso durante el tratamiento no es una preocupación estética: influye directamente en qué tan bien tolera el paciente su protocolo y en cómo se recupera. La combinación de estimulación del apetito y reducción de las náuseas es la razón por la que tantos pacientes oncológicos se interesan en el cannabis desde el inicio.
Dolor, Ánimo y el Resto del Panorama
Los cannabinoides interactúan con receptores que influyen en la percepción del dolor, el estrés, la ansiedad y el estado de ánimo, por lo que el tratamiento con frecuencia mejora más de lo que se recetó tratar. El dolor nervioso inducido por la quimioterapia y la debilidad generalizada responden en muchos pacientes. También lo hacen la ansiedad y el ánimo bajo que acompañan a un diagnóstico, lo cual no es un beneficio menor cuando se tienen por delante meses de tratamiento.
Qué Sugiere la Investigación de Laboratorio
Aquí queremos ser cuidadosos y honestos, porque es un área donde los pacientes encuentran en internet mucho material exagerado.
La American Association for Cancer Research ha reportado que el cannabis desaceleró el crecimiento tumoral en tejido cerebral, mamario y pulmonar. Investigadores del California Pacific Medical Center reportaron que el cannabis podría inhibir la diseminación metastásica, con base en trabajos con pacientes que presentaban niveles altos de ID-1, una proteína central en el crecimiento y la diferenciación celular. El ID-1 elevado aparece, entre otros, en cánceres de mama, próstata y vejiga; cuando las células con ID-1 alto se expusieron al tratamiento con cannabis, se volvieron menos invasivas y el crecimiento tumoral se desaceleró.
Esta investigación es genuinamente prometedora. No es lo mismo que un tratamiento contra el cáncer, y ningún paciente debería sustituir su atención oncológica por terapia con cannabinoides. En Cura Vida, el cannabis acompaña el plan de su equipo de oncología; nunca lo reemplaza.
Náuseas de Cualquier Origen
Las náuseas son un síntoma y no una enfermedad, y acompañan a una larga lista de condiciones: influenza, intoxicación alimentaria y salmonela, dolor intenso, migraña, úlceras, exceso de alcohol, comer en exceso, olores fuertes, y el cáncer y su tratamiento. Pueden durar minutos o persistir varios días, y con frecuencia llegan acompañadas de diarrea, fiebre, dolor abdominal o aturdimiento.
Los receptores cannabinoides están distribuidos mucho más ampliamente de lo que la mayoría imagina. Están en el cerebro, pero también en los pulmones, el hígado, los riñones y en todo el sistema inmunitario, e influyen en el apetito, la percepción del dolor y la memoria. Cuando los cannabinoides se acoplan a esos receptores el efecto es ampliamente calmante, y por eso el tratamiento suele resolver el dolor abdominal y el aturdimiento junto con las náuseas mismas.
Cómo Tomarlo Sin Empeorar las Náuseas
Muchos pacientes temen que tragar un aceite o una cápsula agrave justamente el síntoma que quieren controlar. En la práctica hay varias formas de evitarlo. Los aceites sublinguales se absorben por el tejido debajo de la lengua y en buena medida evitan el estómago. Las preparaciones vaporizadas actúan más rápido que ninguna, lo que conviene para las náuseas que aparecen en las horas inmediatamente posteriores a una sesión de quimioterapia. Cuando tragar resulta difícil, las dosis pequeñas tomadas con mayor frecuencia suelen tolerarse mejor que una sola dosis grande. Las preparaciones tópicas siguen siendo una opción para el dolor localizado cuando no se logra retener nada. Nuestros médicos organizan los horarios de su plan en torno a su ciclo de tratamiento y no según un esquema diario fijo.
Su Plan de Tratamiento en Cura Vida
Los pacientes oncológicos reciben una valoración integral y un plan de cannabinoides coordinado con su oncólogo tratante. El momento de las tomas en relación con los ciclos de quimioterapia importa mucho, y lo incorporamos al plan. El tratamiento con cannabis medicinal siempre debe ser supervisado por un médico calificado.
Enfoque de Tratamiento
Terapia complementaria con cannabis para ayudar a manejar náuseas, pérdida de apetito y dolor relacionados con quimioterapia, coordinada con el equipo oncológico.
⚠️ El tratamiento con cannabis medicinal siempre debe ser supervisado por un médico calificado.
